domingo, 11 de febrero de 2007
Tanto y tan poco a la vez...
Y acá estoy, en la dulce espera... En la dulce y reposada espera. Ya pasaron más de dos meses desde que el crecimiento de la panza debe ser más tranquilo, más cuidado. Día a día sigue creciendo, afortunadamente muy bien, pero también día a día crece el tiempo que hay que acompañarlo desde la cama. Y no es fácil. No es fácil porque hay mucho para hacer y muy poco que se pueda hacer desde acá, en esta postura horizontal, tan cómoda que a veces se hace increíblemente incómoda. Falta tanto todavía!! Otros dos meses y un poquito más, parece tanto tiempo visto desde el reposo!!! Pero por otra parte, tantas cosas para hacer antes que la niña llegue, que dos meses parecen nada... A veces es desesperante, a veces es angustiante... abril... cuánto falta hasta abril? Por qué no llega ya?! Pero y si llega ya... cuántas cosas habrán quedado sin hacer y tendrán que seguir esperando? Y yo, mientras tanto, qué estoy haciendo?! Contando los días que faltan y las tareas que queremos cumplir en esos días, sin poder hacer mucho más que contarlas. Sé que lo que estoy haciendo desde la cama es más que importante, es necesario, no me cuestiono por eso, pero... cómo evitar esta desesperante sensación de querer hacer de todo y no poder hacer nada? Hay que respirar hondo, muy hondo, que el aire llene los pulmones, con todo puesto en que esto es lo mejor que puedo hacer para colaborar.
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